viernes, 22 de septiembre de 2017

18 meses después...

Estoy muy feliz y agradecida con la vida!

El pasado julio del 2017 , 18 meses después de finalizar mi tratamiento, me realizaron las pruebas  necesarias para corroborar que estoy bien. La buena noticia es que estoy mejor que bien! alguno que otro detallito que no se pueda solucionar con una píldora o vitamina.  Desde que inicié mi tratamiento los médicos estuvieron muy pendientes de mi tiroides. Sabíamos que se podía dañar con el tratamiento en si o con la radiación. Pues finalmente sucedió. Estoy produciendo todavía la cantidad casi normal de hormona pero mi tiroides esta dejando de funcionar correctamente. También tengo deficiencia de vitamina D y quedé osteoporótica. Lo anterior es lo de menos. Se que fue una lucha muy difícil e intensa porque no entré en remisión al cabo de 6 ciclos de ABVD, fue después de 19 sesiones de radiación que pudimos terminar con el linfoma.
Poco a poco la pesadilla se ha convertido en un suceso ajeno a mi. No  siento que eso me sucedió a mí. Mi salud, mi calma, mi tranquilidad y mi fuerza han vuelto a mi, día tras día,  mes tras mes y cada vez mas lejano. Antes me estremecía. Hoy es un vago recuerdo de un episodio amargo en mi vida.  Cada día que pasa tengo mas confianza en que lo hemos vencido. Y digo hemos porque mi amada familia y mis ángeles estuvieron conmigo a lo largo del camino.
No sé si ya es tiempo de llamarme sobreviviente o no he cumplido el plazo pero ya me considero sobreviviente.
A los valientes guerreros que lo padecen o lo han padecido les aliento a tener fuerza,  coraje y confianza porque es una guerra que SI se puede ganar.




miércoles, 21 de diciembre de 2016

Un año después de finalizar mi tratamiento

Ha pasado un año desde que terminé mi tratamiento, 6 ciclos de abvd y 19 sesiones de radioterapia.  Pasó tan rápido como una amarga pesadilla. Hoy quiero decirte que haber pasado por momentos difíciles y dolorosos valieron la pena. No me rendí.  Hoy tengo mi recompensa más grande!  Mi salud y  mi vida  de vuelta. Gané esta batalla!

domingo, 10 de julio de 2016

Buen Resultado

Los días previos al PET son un poco sensibles. De miedo. Todo me regresa al principio. El simple recuerdo del impacto al recibir una mala noticia me hace llorar. Y es que fueron muchas juntas. 
Me acuerdo de  mi madre y de lo mucho que sufrió.  He conocido de cerca muchos tipos de cáncer y sus alcances. 
Desde el peor, más invasivo y devastador de todos, hasta el que se puede curar con un duro tratamiento. Pero se cura. 
En  el peor de los casos, vi a mi madre elegir alargar su propia agonía por un par de meses (solo para que no estuviéramos de luto  en un festejo familiar).  Sus días estaban contados y ella lo sabía. De haber sabido lo mucho que iba a sufrir durante su tratamiento y en sus últimos meses de vida, no habría siquiera mencionado o sugerido que lo hiciera. Sólo fueron ocho sesiones de radioterapia y tres quimioterapias. 

Sólo fue cuando me enteré que yo tenía linfoma de Hodgkin cuando entendí la seriedad y la gravedad de un tratamiento para salvar tu vida.  Fue a unos días de perderla cuando empecé todas las pruebas de diagnóstico. Fue solo entonces cuando comprendí a mi madre. Cuando decía que no tenía fuerza, que le dolía el cuerpo, que tenía nausea,  que tenía la boca quemada, que estaba perdiendo la memoria, que nos amaba. 
Fue cuando empecé mi tratamiento cuando entendí que mi madre se había sacrificado luchando por nosotros y yo estaba luchando por mi vida.

Esto se trata de amor y de vida. Uno se da cuenta de lo mucho que ama la vida y a los suyos cuando está a poco de perderles. 


Dedico el resultado de mi último Pet que me realizaron el 6 de julio a la memoria de los que se fueron, víctimas de esta maldita enfermedad y con todo mi respeto y admiración para quien la padecen o han padecido. A mi suegra, valiente te guerrera, que padece de Cancer de ovario, a mis primas y a mi amiga, valientes luchadoras, sobrevivientes del Cancer de mama, al papá de mi prima, sobreviviente de Cancer testicular. Como ellos, incontables historias de guerreros admirables.

Se necesita fuerza, valor y coraje para salir adelante con esta enfermedad. Todo es posible. Sólo hay que dejarse llevar. Sonreír y agradecer por un día más. Enfrentar día con día lo que viene,  luchar con toda tu fuerza por aferrarse a la vida y no darse por vencidos, vale la pena. Poco después se te olvidará el sufrimiento y te darás cuenta que lo lograste, sin saber cómo, pero que se puede ganar la guerra.
Dicen que Dios manda sus batallas a sus mejores guerreros. Y es cierto somos guerreros, luchadores, nada nos detiene. 
Seis meses sin Cancer! 

Nada de esto habría sido posible sin la gente que con cariño nos rodea. Dedico estos seis meses sin cáncer a nuestros incansables ángeles, A nuestros seres queridos quienes con paciencia y amor cuidan de nosotros, quienes luchan con nosotros como si fuéramos uno mismo, a quienes sufren y lloran en silencio y nos procuran bienestar. Los dedico a los queridos amigos, familiares, a los esposos, a los hijos. Todos ellos son mis ángeles que me motivan a vivir. 

Los admiro y los amo!