miércoles, 9 de septiembre de 2015

Después del diagnóstico

Mi vida cambió por completo. De entregarme en cuerpo y alma a cuidar y atender los últimos meses que le quedaban de vida a mi madre, era a mi misma a quien tenía que cuidar. Salvar mi propia vida. Darme mi tiempo y poner en orden mis ideas y mis sentimientos. Me sentía revolcada una y otra vez por una ola de la que no podía salir.  No podía pensar.

Me pusieron el port a cath e hice pneumotorax ( al implantarlo se rasguñó el pulmón y se desinfló en un 10%). No paso a más de pasar la noche con oxigeno.



A los pocos días falleció mi madre.
Tenía que soltar y mirar hacia adelante. Tengo toda una vida por delante, un marido, 4 hijos, 2 nietas y una gran familia unida y hermosa. Me tengo que dedicar a mi misma y curarme.  Por mi. Por todos ellos.

Sumida en una profunda tristeza, desolación y una horrible confusión, empecé mi tratamiento.
Desde la primera gota de la quimio empezaría a curarme con este veneno que mata al cuerpo pero cura el cáncer.

A pesar de haber sido diagnosticada con Linfoma de hodgkin celularidad mixta, esclerosis nodular estadio II A y mis lesiones han reducido su tamaño y actividad tumoral, mi tratamiento se ha extendido. Al dia de hoy, he completado mi quinto ciclo de qumioterapias (10 aplicaciones de abvd). aún tengo actividad tumoral  y vamos por el sexto ciclo.