viernes, 18 de septiembre de 2015

Mi primera quimioterapia

Estaba yo convaleciente de la intervención del port a cath (catéter) cuando perdí a mi madre. Vivimos toda la familia los alcances del Cáncer más agresivo  al ver como se consumió mi madre en seis meses a causa del cáncer de pulmón de célula pequeña.  Ella falleció el 1 de abril. Mi primera quimioterapia fue el 8 de abril. Estaba totalmente devastada y confundida.

No tenía la menor idea de lo que iba a sentir. Lo único cierto es que tenía miedo.  Para mi sorpresa, durante la aplicación me sentí muy bien! Al día siguiente, como si nada hubiera pasado.
Conforme los días pasaban empece a sentir todos los efectos secundarios del ABVD (Doxorubicina, Bleomycina, Vinblastina, y Dacarbazina).


De inicio comencé a sentirme cansada y fatigada. La nausea. No es precisamente nausea. Es una sensación de malestar estomacal constante. El gusto se vuelve amargo. La piel duele como moretón. El oído, el tacto , la vista y el olfato se vuelven agudos. No tolero la luz, no soporto el ruido, el tacto es tan sensible que el simple hecho de lavarse las manos me causa escalofríos.  Me duele el cuello. La nuca, un dolor indescriptible. Me siento desfallecer. No tengo fuerza. Mi boca me quema. Pierdo por completo el gusto y me arde la boca. Lo que me calma un poco es tomar algo frio y de vez en cuando una galleta salada.
Nunca me había sentido tan mal. Soy una mujer fuerte, activa, sana y no estoy acostumbrada a sentirme desfallecer. Eso se siente mientras transcurren los días.
Empecé a mejorar un poco y a recobrar fuerzas como por el doceavo día después de la quimio.
Yo sabía que la quimioterapia me podía dejar anémica, acabar con mis defensas o bien, con mis plaquetas. La quimio acabó con mis defensas. No pude acabar el ciclo sino hasta la tercera semana y después de vivir los horrores del neupogén. Mis defensas mejoraron pero me pase una unos días terriblemente dolorida. Del hospital me mandaron a casa, de vacaciones por una semana, en reposo, evitar estar en contacto con niños pequeños, a comer bien, muchas proteínas, evitar frutas y verduras crudas
Para el segundo ciclo los efectos secundarios empeoran y para cuando te empiezas a recuperar, viene la siguiente aplicación.