martes, 17 de noviembre de 2015

Mi primera radioterapia


Después del intento fallido con 6 ciclos de quimioterapia, aún quedo actividad tumoral en uno de los ganglios linfáticos del cuello. Lógicamente me tomaron una nueva biopsia para saber qué exactamente tengo que no se quitó con la quimio y para medir la radiofrecuencia con que lo van a tratar.
Pues estando en la sala de espera, con dos horas sin sistema, tuve oportunidad de mirar caras nuevas expresiones nuevas. En todas ellas busqué la pulsera distintiva de paciente. Todos, por fortuna, venían con compañía. Muchos de ellos interactuaron contando sus historias. Siento una pena que me abruma. Pena de saber cuánta gente pasa por lo mismo que yo, o peor. Niños, adultos mayores en silla de ruedas, jóvenes usando bastones. Todos esperando pacientemente su turno. Me han dado una gran lección. Mantener la cabeza en alto, demostrar que somos guerreros y tomar con calma cada paso a seguir. Sonreír.
He de seguir demasiado sensible. Lloré por mí y por cada uno de los pacientes alrededor mío, lloré por mi madre. Recuerdo a mi madre, a quien perdí recientemente a causa del Cancer más agresivo y devastador de todos. Cancer de pulmón de célula pequeña. Los efectos secundarios de la quimioterapia que ella sentía, me ha tocado vivirlos en carne propia. Me acuerdo los peores efectos secundarios de la radioterapia, que la dejaron con el esófago quemado por meses, sin poder comer o tragar nada, y más me acuerdo de ella. Pero su fortaleza, su valentía, su orgullo, su energía me las dejo como la mejor herencia. Enfrentar la enfermedad con valor y dignidad.
No me ha resultado fácil hacerme a la idea de que tengo Cancer. Nunca tuve síntomas. Pero lo he tenido muy presente con cada aplicación de la quimio, cada estudio, cada muestra de sangre, la fatiga, el simple hecho de mirarme al espejo y ver que no soy la misma. Ni modo. Me tocó. Espero que también me toque salvarme y pronto poder despertar de esta devastadora pesadilla.


Vengo con toda la fuerza, recuperada, contenta de iniciar la segunda etapa del tratamiento para el linfoma de hodgkin. La radioterapia.
Para la simulación, en la que me hicieron un molde y una máscara a mi medida también me dejaron unos dibujitos muy monos con unos tatuajes. Esas marcas son donde se tiene que alinear la luz de la máquina con la que me van a radiar.
Hoy tuve mi primera sesión de 22. No sentí nada. Me dejaron un par de dibujos más con un balín, donde  se centrará la máquina en cada sesión.
Por el momento no he tenido efectos secundarios que podrían ser:
Sequedad de boca, enrojecimiento de la piel en él área tratada, fatiga, náusea, diarrea.

Pero todo ha salido bien. Creo que después de estas lecciones de vida y esta primera sesión, estaré más relajada.