lunes, 29 de febrero de 2016

Finalmente, remisión!






 Pasó un año de que recibí la noticia de que padecía yo linfoma de Hodkin. Se suponía que iba a ser un tratamiento corto. Dos ciclos de ABVD  y si era necesario radioterapia . Todo pintaba fácil.  Terminó siendo un tratamiento largo, doloroso y extenuante. Recibí seis ciclos completos de ABVD y 19 sesiones de radioterapia.  Un año muy largo de tratamiento. 11 semanas después de haber finalizado mi tratamiento de radioterapia,  me hicieron un PET para comprobar y reestatificar  mi enfermedad.
 Los días previos al estudio fueron tormentosos,  tenía dudas, aunque no tenía síntomas pero tenía un miedo pavoroso de que nuevamente tuviera yo actividad tumoral, pues eso implicaría un tratamiento mucho más drástico.  Durante este año me realizaron cinco PET y cuatro de ellos resultaron positivos.  Mi Linfoma resultó ser resistente.

 Finalmente este quinto estudio resultó negativo y gracias a Dios estoy en remisión!



Estoy muy feliz!  Volví a nacer!  Nos volvió la vida, la esperanza, la tranquilidad y las ilusiones a mí y a toda mi familia.
 No tengo palabras para expresar la gratitud hacia toda la gente de la que estuve rodeada.  No me alcanzan las palabras para agradecerles su apoyo, su paciencia, su ternura, su cariño, simplemente el haber vivido esta enfermedad  a mi lado, por estar presentes. Agradezco a Dios por haberme iluminado y haberme puesto en manos de los mejores médicos, radiólogos, enfermeras todos los expertos que cuidaron de mí e hicieron posible que recuperara yo mi salud.
Esta lucha no sólo es de quien padece  la enfermedad, implica a toda la gente  que está a tu alrededor.
 Gracias a todos por luchar conmigo. Gracias a todos por luchar por mí. Ahora me toca vivir y lo voy a hacer a lo grande.
Cuando uno está en la cuerda floja, ve el resto del camino perdido.  Fue un año de reflexión, de pensar en toda la gente que te quiere,  con la que sin duda estoy en deuda y no tengo cómo pagar . A pensar en las cosas que realmente valen la pena,  y que no precisamente se compran con dinero. Todo lo demás es vanidad.
 Confirme una vez más que el amor es la mejor medicina, el amor de mis hijos y mis nietas, de mi marido, de mi padre y mis hermanos, de mis tíos, primos, amigos y  sorprendentemente el cariño de quien menos lo esperas.
Gracias.