miércoles, 1 de junio de 2016

Tips después de la radioterapia


Han pasado 14 meses de que inicié mi tratamiento. Después de 6 ciclos de quimioterapia con ABVD, recibí 19 sesiones de radioterapia para tratar el linfoma de hodgkin en tres áreas distintas: cuello y supra clavícular, cuello en la parte posterior del cráneo y axila.
Terminé con la boca y lengua totalmente quemadas, dificultades para tragar y la piel de mi cuello quemada. En el área donde recibí la radioterapia perdí nuevamente el cabello.

Esta vez fue una quemadura por radiación.
Por muchas semanas  (casi tres meses) perdí el gusto y obviamente baje de peso. Hay que dar tiempo al cuerpo para que sane naturalmente. Mi consejo, duerme mucho. Cuando duermes tus células se renuevan, tu descansas física y mentalmente, tú te renuevas.
Perdí una muela y solo despues  de 10 semanas de haber terminado el tratamiento me pudieron hacer trabajo dental, ya que era improbable que cicatrizara antes.

Mis recomendaciones durante y después de la radioterapia son:

Ve al dentista antes de iniciar tu tratamiento.  Tus encías retrocederán por lo menos 1mm. Tendrás una terrible sensibilidad dental. Cepilla suavemente tus dientes con pasta para dientes sensibles y usa regularmente hilo dental.
No pierdas la calma. Es muy difícil no poder comer. Todo te va a saber mal. Todo es amargo. Todo es insaboro, ácido y picante. Lo que comas te va a doler. Lo caliente te destempla los dientes, lo frío, también. Usa los enjuagues a base de sal y bicarbonato de sodio. Tan seguido como puedas. Si es necesario, puedes usar la solución Philadelphia que se prepara con jarabe de benadryl 1/3, maalox suspensión 1/3 y un 1/3 de anestésico oral. Agítalo bien y ya sea que hagas enjuagues y si es necesario lo puedes tragar.  Te van a salir aftas en la boca y lengua.
No comas nada irritante. Tan solo los líquidos frío o caliente te hacen estremecer.

                                     
No comas alimentos ácidos como jitomate, cítricos, piña, picantes como salsas o alimentos muy condimentados. Te quedará el ardor por varios días. Toma alimentos simples. Mis glándulas salivales me quedaron un poco afectadas por lo que mi producción de saliva es un poco pobre y siempre tengo la boca seca y amarga.  Toma mucha agua. Los alimentos que consumas que sean suaves, como sopas, purés, o pastas, yogurt, queso cottage. Verduras cocidas, fáciles de tragar. Las carnes y alimentos más secos se me atoran en el esófago. De repente me confortaba una fruta suave y dulce como mango o sandia, tal vez unas uvas dulces. Se acentuarán los sabores fuertes como el ajo, el limón. Apenas percibirás los sabores muy básicos como lo salado y lo dulce. Un poco de pan con mermelada me hacían el día!

Las bebidas alcoholicas no entraban en mi menú. Me quemaban sobremanera.
Todo se recupera. Hoy a 5 meses de haber terminado el tratamiento estoy comiendo casi normal. Sigo teniendo poca saliva y mi boca es amarga pero por lo menos ya tengo sentido del gusto. Me limito un poco a los irritantes que le sigo guardando respeto, me da un poco de miedo el ardor.




De vez en cuando escucho zumbidos en mi  oido derecho ( lado donde recibí la radioterapia).
En cuanto a mi piel, apenas se asoman unos cabellos suaves y ralos y sigo teniendo un hueco donde perdí el cabello durante la radioterapia. La quemada de mi cuello fue temporal. Como una quemadura de sol un poco más intensa. En las primeras
sesiones de radioterapia  se sentía la piel un tanto
húmeda y caliente después de unos días mi piel en la área radiada se oscureció y comenzó a pelarse. Casi por tres semanas. Me habían recomendado una crema biafine que nunca necesite porque fue como una quemada de sol. En su lugar la radióloga me dió una crema muy similar a la vaselina, Aquaphor, la que me protegía la piel para evitar la resequedad. A los pocos  días de haber terminado la radioterapia, estuve en la playa. Prácticamente me cubrí todo el cuello con una crema con óxido (literalmente crema para rozaduras).  Me funcionó muy bien en lugar de un protector solar que se me iba caer en el agua.

                              

Esto fue durante el invierno hacía frío y para protegerme del frío trataba de usar alguna mascada de seda suave  que no me importara ensuciar con la vaselina y que tampoco me rozara el cuello porque la zona queda bastante sensible.  Unas semanas después todo mejoró.  Hidratarme bien me ayudó mucho a mejorar la calidad de mi piel, usar crema, usar protector solar, comer bien. 
 De la digestión ni hablar, es lo único que no he podido mejorar después de seis meses pasada la quimioterapia sigo teniendo una gastritis terrible.  Tampoco importa, me fascina comer, me fascina vivir.
Cuestión de actitud.
Lo más importante es no darse por vencido en esta difícil batalla contra el cáncer, somos guerreros somos luchadores, somos vencedores! ánimo y a seguir adelante!







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