jueves, 25 de octubre de 2018

Por la vida!

Al día de hoy, a casi dos años de finalizar mi  tratamiento todo vuelve a tomar forma. la vida tiene color. Lo que la quimio dejo en mi cuerpo fue que quedé un poco osteoporótica, mi función tiroidea se ha alentado, aun conservo mi Trofeo (el port a cath) que orgullosamente luzco  y en la nuca ya no me creció el cabello en la zona radiada. ademas de esto, sigo teniendo frío y ha variado mi visión.
Cualquiera de estas cosas seguramente le suceden a una persona sana y normal
Así es que me siento como despertando de una pesadilla lejana y aun siento escalofríos y siento que las lagrimas me salen solas cuando se de alguien que es victima de esta enfermedad últimamente tan común. Mi médico tiene toda la razón. La medicina ha avanzado a pasos agigantados. El promedio de esperanza de vida ha aumentado y la calidad de vida promedio ha mejorado. Hay tantos avances que la gente ya no se muere de una enfermedad del corazón o de una neumonitis, para todos los padecimientos hay una solución médica. en cuestión de cáncer, aunque ha avanzado, seguimos en pañales. 

Les repito.
nunca voy a lamentar lo mucho que sufrí durante el tratamiento porque finalmente todo valió la pena. somos incansables guerreros y después de haber vivido un infierno nada ni nadie puede derrotarnos.
Admiro la valentía y el coraje con la gente supera estos episodios. mis respetos a los familiares y queridos cercanos. 
merecen el cielo por ser tan pacientes y cuidar de nosotros como ángeles.

Viva la Vida!
Cumple tus sueños!
Ama a tus hijos!
ama a tus nietos
Ama a Tu pareja!
Ama lo que haces! 
Apasionate por la vida!
y una y otra vez, como brindamos  en hebreo  ¡Le Chaim! ¡Por la vida!

viernes, 8 de junio de 2018

La quimioterapia no me resultó, fue la radioterapia!

Cuando fui diagnosticada con linfoma de hodgkin en un principio me habían dicho los médicos que mi tratamiento sería de dos ciclos de abvd  y radioterapia. Pero no resultó como esperábamos. Después de un pet, seguía teniendo actividad metabólica. Probamos con dos ciclos más pero el siguiente pet no solo revelaba que m
La actividad metabólica había aumentado de 5.4 a 9.8. Casi como empecé. Me dieron dos ciclos más. En total 6. Aunque había disminuido la actividad metabólica, la quimioterapia no fue suficiente para eliminar el linfoma. El Paso a seguir era la radioterapia. Me daban un 20 % de probabilidad de que resultara efectivo. Si no resultaba, tomaríamos medidas más drásticas, un par de quimioterapias de otro tipo y finalmente iríamos por el transplante de médula, para lo cual sería necesario bajar mis defensas a 0 para poder realizarlo.
Era tan poca la probabilidad que me salí del consultorio. Por poco me rindo. Quería ir a la segura. Le dije a la radióloga que no quería yo pasar por la radioterapia e ir directamente al transplante de médula.
Fueron muy pacientes conmigo. Fueron momentos muy difíciles y desoladores. No podía pensar claramente. Me convencieron de hacer la radioterapia, ya que era un paso que no podía saltar.
Bendita la Radióloga! Me salvó la vida. 19 sesiones de radioterapia. Listo! Acabamos con el linfoma.

Nadie estamos excentos de que no funcione uno u otro tratamiento. Son más que expertos los médicos que nos tratan. Su obligación es hablar con toda la verdad y al mismo tiempo orientar a su paciente a tomar la mejor desición.

Así fue como mi cuerpo reaccionó, mi células hicieron resistencia a la quimioterapia. Pero todos somo individuales y cada cuerpo reacciona de distinta forma  y no quiere decir que a todos nos puede suceder.

Lo importante es nunca rendirse. Si se puede!
 Hoy a tres años de haber pasado por esto me siento totalmente recuperada,  viva y feliz de haber ganado la batalla! Así es que con todos mi respeto y admiración a todos los que hemos pasado  por estos difíciles momentos les pido que no se rindan.
Valientes guerreros!

miércoles, 31 de enero de 2018

Siento miedo

Aun después de todas las punciones, piquetes, intervenciones, tratamientos, en fin todo lo que un paciente de linfoma de hodgkin ha pasado, sigo siendo una miedosa de las agujas. Más bien el miedo de volver a entrar a ese estudio llamado PET CT, sentir frío pensar mil cosas que se remueven en la memoria. Mañana me toca. Con todo mi valor reunido en mi persona iré y espero en Dios recibir buenas noticias.
 A veces me pregunto si realmente viví este fuerte episodio, ya no siento nada físicamente. Quedó en mi memoria y cuando lo recuerdo pienso que eso no lo viví yo. Es algo que le pasa a otras personas, no a mi.
Mis trofeos y recordatorios diarios me vuelven a la realidad. Pues sigo teniendo mi port a cath mi gastritis y mi cabello corto; mi habilidad para hablar fluidamente mermó un poco así como recordar palabras para poderme expresar. Otro de mis recordatorios es la mala calidad de mi dentadura y encías ya que a raíz de la radioterapia se vieron mermadas. Me duelen los pies al caminar.  Tengo catarata causada por el tratamiento.  Hormonalmente ya casi estoy normal. Gracias a una tableta que me receta mi ginecólogo vuelvo a sentirme humectada por dentro y por fuera.  El beneficio de esto es que no he sufrido los estragos del climaterio.
Otro trofeo que acabó de adquirir es que mi tiroides deja de funcionar normalmente por efecto de la radioterapia que fue muy cerca de la zona y sabíamos que eventualmente sucedería.
     La verdad nada de esto me hace sentir anormal. Pues una mujer sana de mi edad más o menos pasaría por todo esto.
Estoy sana! Estoy viva y disfrutando cada momento de mi vida rodeada de mi adorada familia!

viernes, 22 de septiembre de 2017

18 meses después...

Estoy muy feliz y agradecida con la vida!

El pasado julio del 2017 , 18 meses después de finalizar mi tratamiento, me realizaron las pruebas  necesarias para corroborar que estoy bien. La buena noticia es que estoy mejor que bien! alguno que otro detallito que no se pueda solucionar con una píldora o vitamina.  Desde que inicié mi tratamiento los médicos estuvieron muy pendientes de mi tiroides. Sabíamos que se podía dañar con el tratamiento en si o con la radiación. Pues finalmente sucedió. Estoy produciendo todavía la cantidad casi normal de hormona pero mi tiroides esta dejando de funcionar correctamente. También tengo deficiencia de vitamina D y quedé osteoporótica. Lo anterior es lo de menos. Se que fue una lucha muy difícil e intensa porque no entré en remisión al cabo de 6 ciclos de ABVD, fue después de 19 sesiones de radiación que pudimos terminar con el linfoma.
Poco a poco la pesadilla se ha convertido en un suceso ajeno a mi. No  siento que eso me sucedió a mí. Mi salud, mi calma, mi tranquilidad y mi fuerza han vuelto a mi, día tras día,  mes tras mes y cada vez mas lejano. Antes me estremecía. Hoy es un vago recuerdo de un episodio amargo en mi vida.  Cada día que pasa tengo mas confianza en que lo hemos vencido. Y digo hemos porque mi amada familia y mis ángeles estuvieron conmigo a lo largo del camino.
No sé si ya es tiempo de llamarme sobreviviente o no he cumplido el plazo pero ya me considero sobreviviente.
A los valientes guerreros que lo padecen o lo han padecido les aliento a tener fuerza,  coraje y confianza porque es una guerra que SI se puede ganar.




miércoles, 21 de diciembre de 2016

Un año después de finalizar mi tratamiento

Ha pasado un año desde que terminé mi tratamiento, 6 ciclos de abvd y 19 sesiones de radioterapia.  Pasó tan rápido como una amarga pesadilla. Hoy quiero decirte que haber pasado por momentos difíciles y dolorosos valieron la pena. No me rendí.  Hoy tengo mi recompensa más grande!  Mi salud y  mi vida  de vuelta. Gané esta batalla!

domingo, 10 de julio de 2016

Buen Resultado

Los días previos al PET son un poco sensibles. De miedo. Todo me regresa al principio. El simple recuerdo del impacto al recibir una mala noticia me hace llorar. Y es que fueron muchas juntas. 
Me acuerdo de  mi madre y de lo mucho que sufrió.  He conocido de cerca muchos tipos de cáncer y sus alcances. 
Desde el peor, más invasivo y devastador de todos, hasta el que se puede curar con un duro tratamiento. Pero se cura. 
En  el peor de los casos, vi a mi madre elegir alargar su propia agonía por un par de meses (solo para que no estuviéramos de luto  en un festejo familiar).  Sus días estaban contados y ella lo sabía. De haber sabido lo mucho que iba a sufrir durante su tratamiento y en sus últimos meses de vida, no habría siquiera mencionado o sugerido que lo hiciera. Sólo fueron ocho sesiones de radioterapia y tres quimioterapias. 

Sólo fue cuando me enteré que yo tenía linfoma de Hodgkin cuando entendí la seriedad y la gravedad de un tratamiento para salvar tu vida.  Fue a unos días de perderla cuando empecé todas las pruebas de diagnóstico. Fue solo entonces cuando comprendí a mi madre. Cuando decía que no tenía fuerza, que le dolía el cuerpo, que tenía nausea,  que tenía la boca quemada, que estaba perdiendo la memoria, que nos amaba. 
Fue cuando empecé mi tratamiento cuando entendí que mi madre se había sacrificado luchando por nosotros y yo estaba luchando por mi vida.

Esto se trata de amor y de vida. Uno se da cuenta de lo mucho que ama la vida y a los suyos cuando está a poco de perderles. 


Dedico el resultado de mi último Pet que me realizaron el 6 de julio a la memoria de los que se fueron, víctimas de esta maldita enfermedad y con todo mi respeto y admiración para quien la padecen o han padecido. A mi suegra, valiente te guerrera, que padece de Cancer de ovario, a mis primas y a mi amiga, valientes luchadoras, sobrevivientes del Cancer de mama, al papá de mi prima, sobreviviente de Cancer testicular. Como ellos, incontables historias de guerreros admirables.

Se necesita fuerza, valor y coraje para salir adelante con esta enfermedad. Todo es posible. Sólo hay que dejarse llevar. Sonreír y agradecer por un día más. Enfrentar día con día lo que viene,  luchar con toda tu fuerza por aferrarse a la vida y no darse por vencidos, vale la pena. Poco después se te olvidará el sufrimiento y te darás cuenta que lo lograste, sin saber cómo, pero que se puede ganar la guerra.
Dicen que Dios manda sus batallas a sus mejores guerreros. Y es cierto somos guerreros, luchadores, nada nos detiene. 
Seis meses sin Cancer! 

Nada de esto habría sido posible sin la gente que con cariño nos rodea. Dedico estos seis meses sin cáncer a nuestros incansables ángeles, A nuestros seres queridos quienes con paciencia y amor cuidan de nosotros, quienes luchan con nosotros como si fuéramos uno mismo, a quienes sufren y lloran en silencio y nos procuran bienestar. Los dedico a los queridos amigos, familiares, a los esposos, a los hijos. Todos ellos son mis ángeles que me motivan a vivir. 

Los admiro y los amo!

miércoles, 1 de junio de 2016

Tips después de la radioterapia


Han pasado 14 meses de que inicié mi tratamiento. Después de 6 ciclos de quimioterapia con ABVD, recibí 19 sesiones de radioterapia para tratar el linfoma de hodgkin en tres áreas distintas: cuello y supra clavícular, cuello en la parte posterior del cráneo y axila.
Terminé con la boca y lengua totalmente quemadas, dificultades para tragar y la piel de mi cuello quemada. En el área donde recibí la radioterapia perdí nuevamente el cabello.

Esta vez fue una quemadura por radiación.
Por muchas semanas  (casi tres meses) perdí el gusto y obviamente baje de peso. Hay que dar tiempo al cuerpo para que sane naturalmente. Mi consejo, duerme mucho. Cuando duermes tus células se renuevan, tu descansas física y mentalmente, tú te renuevas.
Perdí una muela y solo despues  de 10 semanas de haber terminado el tratamiento me pudieron hacer trabajo dental, ya que era improbable que cicatrizara antes.

Mis recomendaciones durante y después de la radioterapia son:

Ve al dentista antes de iniciar tu tratamiento.  Tus encías retrocederán por lo menos 1mm. Tendrás una terrible sensibilidad dental. Cepilla suavemente tus dientes con pasta para dientes sensibles y usa regularmente hilo dental.
No pierdas la calma. Es muy difícil no poder comer. Todo te va a saber mal. Todo es amargo. Todo es insaboro, ácido y picante. Lo que comas te va a doler. Lo caliente te destempla los dientes, lo frío, también. Usa los enjuagues a base de sal y bicarbonato de sodio. Tan seguido como puedas. Si es necesario, puedes usar la solución Philadelphia que se prepara con jarabe de benadryl 1/3, maalox suspensión 1/3 y un 1/3 de anestésico oral. Agítalo bien y ya sea que hagas enjuagues y si es necesario lo puedes tragar.  Te van a salir aftas en la boca y lengua.
No comas nada irritante. Tan solo los líquidos frío o caliente te hacen estremecer.

                                     
No comas alimentos ácidos como jitomate, cítricos, piña, picantes como salsas o alimentos muy condimentados. Te quedará el ardor por varios días. Toma alimentos simples. Mis glándulas salivales me quedaron un poco afectadas por lo que mi producción de saliva es un poco pobre y siempre tengo la boca seca y amarga.  Toma mucha agua. Los alimentos que consumas que sean suaves, como sopas, purés, o pastas, yogurt, queso cottage. Verduras cocidas, fáciles de tragar. Las carnes y alimentos más secos se me atoran en el esófago. De repente me confortaba una fruta suave y dulce como mango o sandia, tal vez unas uvas dulces. Se acentuarán los sabores fuertes como el ajo, el limón. Apenas percibirás los sabores muy básicos como lo salado y lo dulce. Un poco de pan con mermelada me hacían el día!

Las bebidas alcoholicas no entraban en mi menú. Me quemaban sobremanera.
Todo se recupera. Hoy a 5 meses de haber terminado el tratamiento estoy comiendo casi normal. Sigo teniendo poca saliva y mi boca es amarga pero por lo menos ya tengo sentido del gusto. Me limito un poco a los irritantes que le sigo guardando respeto, me da un poco de miedo el ardor.




De vez en cuando escucho zumbidos en mi  oido derecho ( lado donde recibí la radioterapia).
En cuanto a mi piel, apenas se asoman unos cabellos suaves y ralos y sigo teniendo un hueco donde perdí el cabello durante la radioterapia. La quemada de mi cuello fue temporal. Como una quemadura de sol un poco más intensa. En las primeras
sesiones de radioterapia  se sentía la piel un tanto
húmeda y caliente después de unos días mi piel en la área radiada se oscureció y comenzó a pelarse. Casi por tres semanas. Me habían recomendado una crema biafine que nunca necesite porque fue como una quemada de sol. En su lugar la radióloga me dió una crema muy similar a la vaselina, Aquaphor, la que me protegía la piel para evitar la resequedad. A los pocos  días de haber terminado la radioterapia, estuve en la playa. Prácticamente me cubrí todo el cuello con una crema con óxido (literalmente crema para rozaduras).  Me funcionó muy bien en lugar de un protector solar que se me iba caer en el agua.

                              

Esto fue durante el invierno hacía frío y para protegerme del frío trataba de usar alguna mascada de seda suave  que no me importara ensuciar con la vaselina y que tampoco me rozara el cuello porque la zona queda bastante sensible.  Unas semanas después todo mejoró.  Hidratarme bien me ayudó mucho a mejorar la calidad de mi piel, usar crema, usar protector solar, comer bien. 
 De la digestión ni hablar, es lo único que no he podido mejorar después de seis meses pasada la quimioterapia sigo teniendo una gastritis terrible.  Tampoco importa, me fascina comer, me fascina vivir.
Cuestión de actitud.
Lo más importante es no darse por vencido en esta difícil batalla contra el cáncer, somos guerreros somos luchadores, somos vencedores! ánimo y a seguir adelante!







miércoles, 30 de marzo de 2016

Viva la vida!

El pasado 25 de febrero, después de haberme realizado un PET y los exámenes correspondientes, recibí la mejor noticia! Estoy en remisión!!!
He pasado un mes lleno de actividad, viajes y festejos de la vida! Mi familia finalmente está tranquila de saber que madre, suegra, abuela y esposa, seguiré por muchos años más dando guerra. Nada me va a detener. El saberme una enfermedad que mata sin estar enferma (en realidad uno detecta el cáncer en sus etapas más avanzadas, cuando es a tiempo) sentirse tan vulnerables durante los tratamientos, perder la fuerza, las ilusiones, las ganas de seguir, bajando y subiendo del infierno de las quimioterapias y en el transcurso, no recibir las noticias que uno espera. Luego el pensar en el chequeo, a las diez semanas de terminar la radioterapias, me dejaron exhausta.



Pero estoy de vuelta, feliz en este mundo de los vivos y cerca de la gente que amo y me corresponde. Llena de vida y agradecida con el creador por esta nueva oportunidad.
Todo esto me ha dejado un gran aprendizaje. Vivir. Voy con todo! Con toda  la actitud!  Mi adorada familia. Mi amado marido que es un dulce bombón, no se ha separado de mí ni un instante y ha vivido conmigo los horrores del cáncer, y a él le debo toda mi admiración y respeto.

Mientras haya salud, todo lo que se puede comprar es un extra. Lo que realmente me queda es que eso que no se compra con dinero como el amor, la paciencia, la entrega, la dedicación, la honestidad, el valor, el coraje,  es y será lo que le da sentido a  la vida. También aprendí que no soy un super héroe. Estoy hecha de carne y hueso y debo detenerme en el momento en que mi cuerpo me lo pida. Aunque estoy llena de entusiasmo, mi cuerpo sigue recuperándose de los estragos de los tratamientos. Ha sido largo, difícil, doloroso y todo ha valido la pena!

No es mucho, pero quiero compartir con ustedes que me siento mucho mejor, con un poco más de energía aunque por las tardes caigo rendida. En la parte posterior del cuello tengo una erupción que me da una horrible comezón,que apareció hace un mes y ha sido progresivo, pasando por los ojos, el cuello, hasta mi cintura, los muslos y las rodillas. El médico me recetó un medicamento y espero mañana sentirme mejor. Mi gusto esta totalmente recuperado aunque sigo teniendo la boca seca. Estoy seca por fuera y por dentro. Ya se resolverá! Además cumplí con mi promesa. Me teñí el cabello de morado. Acabé con esta parte de mi vida y daré vuelta a la página.
Me quedan otros 50 por vivir y lo haré a lo grande. Rodeada de la que te que me quiere y a la que yo adoro y agradezco su presencia y compañía, por haberme impulsado en todo momento a seguir adelante.

lunes, 29 de febrero de 2016

Finalmente, remisión!






 Pasó un año de que recibí la noticia de que padecía yo linfoma de Hodkin. Se suponía que iba a ser un tratamiento corto. Dos ciclos de ABVD  y si era necesario radioterapia . Todo pintaba fácil.  Terminó siendo un tratamiento largo, doloroso y extenuante. Recibí seis ciclos completos de ABVD y 19 sesiones de radioterapia.  Un año muy largo de tratamiento. 11 semanas después de haber finalizado mi tratamiento de radioterapia,  me hicieron un PET para comprobar y reestatificar  mi enfermedad.
 Los días previos al estudio fueron tormentosos,  tenía dudas, aunque no tenía síntomas pero tenía un miedo pavoroso de que nuevamente tuviera yo actividad tumoral, pues eso implicaría un tratamiento mucho más drástico.  Durante este año me realizaron cinco PET y cuatro de ellos resultaron positivos.  Mi Linfoma resultó ser resistente.

 Finalmente este quinto estudio resultó negativo y gracias a Dios estoy en remisión!



Estoy muy feliz!  Volví a nacer!  Nos volvió la vida, la esperanza, la tranquilidad y las ilusiones a mí y a toda mi familia.
 No tengo palabras para expresar la gratitud hacia toda la gente de la que estuve rodeada.  No me alcanzan las palabras para agradecerles su apoyo, su paciencia, su ternura, su cariño, simplemente el haber vivido esta enfermedad  a mi lado, por estar presentes. Agradezco a Dios por haberme iluminado y haberme puesto en manos de los mejores médicos, radiólogos, enfermeras todos los expertos que cuidaron de mí e hicieron posible que recuperara yo mi salud.
Esta lucha no sólo es de quien padece  la enfermedad, implica a toda la gente  que está a tu alrededor.
 Gracias a todos por luchar conmigo. Gracias a todos por luchar por mí. Ahora me toca vivir y lo voy a hacer a lo grande.
Cuando uno está en la cuerda floja, ve el resto del camino perdido.  Fue un año de reflexión, de pensar en toda la gente que te quiere,  con la que sin duda estoy en deuda y no tengo cómo pagar . A pensar en las cosas que realmente valen la pena,  y que no precisamente se compran con dinero. Todo lo demás es vanidad.
 Confirme una vez más que el amor es la mejor medicina, el amor de mis hijos y mis nietas, de mi marido, de mi padre y mis hermanos, de mis tíos, primos, amigos y  sorprendentemente el cariño de quien menos lo esperas.
Gracias.


sábado, 20 de febrero de 2016

10 semanas después de la Radioterapia

Recibí la noticia de que padecía de linfoma de hodgkin un  día como hoy. 19 de febrero del 2015.


Hoy, a diez semanas de haber finalizado la radioterapia me he recuperado casi por completo.
El gusto es lo que más me ha costado recuperar y lo más difícil. La quimioterapia, mientras tenía efecto, me provocaba un sabor amargo que mejoraba hasta antes de recibir la quimioterapia que seguía. La radiación, por el contrario, es una quemadura provocada que no se siente pero literalmente quema toda el área del cuello, incluida la piel, cuero cabelludo, oídos, nariz, boca, glándulas salivales y garganta. He bajado cuatro kilos y mi apetito de ser voraz, ahora, es pobre. Mi saliva es escasa lo que me provoca un gusto amargo que se me refresca en cuanto bebo agua. Me arde y duele un poco el cuello, obviamente en el área radiada. La piel es más sensible, y la ropa de lana me roza el cuello, así es que trato de usar debajo un cuello alto de algodón.
Tengo zumbidos en los oídos. El brazo izquierdo y hasta los dedos gordo e índice se me duermen, podría ser un efecto secundario tardío de la quimioterapia. Me duelen los hombros y por la tarde me siento fatigada. Un poco de comezón en la cabeza. Después de la radio, puedo haber tenido algunos picos de hipertensión. Escucho mis latidos y algunas veces siento palpitaciones sobre todo por las mañanas antes de despertar, más bien es lo que me despierta. Un fuerte sonido en mi oído que coincide con mis latidos.
Nada mayor. Nada comparado con el efecto secundario de una quimioterapia.
Lo mejor de haber concluido los tratamientos de quimioterapia y radioterapia es que no volveré a pasar de nuevo por esto! es la posibilidad de haber vencido al linfoma!
La próxima semana me repetirán el PET y sabremos si entré en remisión y soy sobreviviente del cáncer o sigo siendo una valiente e invencible luchadora.
A estás alturas y por todo lo que he pasado no me doy por vencida. Lo mejor o lo peor está por venir. Nada me detendrá hasta que hayamos, y lo digo en plural, mi familia más cercana y yo que hemos librado esta batalla juntos, vencido al cáncer.
Todo ha valido la pena. ¡Viva la vida!

domingo, 27 de diciembre de 2015

Efectos secundarios tempranos de la radioterapia

Los efectos secundarios de la radioterapia para el linfoma de hodgkin no me han resultado tan severos como los de la quimioterapia.
Sé que la radiación que aplican para este padecimiento es la mitad de intenso que lo que sería para un cáncer de mama.
A dos semanas de haber finalizado mi tratamiento de radioterapia lo que más me ha afectado son dos áreas. Mi boca y mis talones.
Desde que inicie el tratamiento empecé a tener una comenzón incontenible en las plantas de los pies, en los talones. Sobre todo por las noches. Me rasqué en los pies algo como ronchas, que se rompían como pequeñas ámpulas. Me quedaron los talones en carne viva. Quemados, agrietados, resecos y pelados. Como si parte de la radiación hubiera salido por los talones. Llegué a pensar que era pie de atleta pero a otras personas que han recibido radioterapia les ha sucedido. He usado todo tipo de cremas para quitar la resequedad de los talones. Usé cremas anti hongos, flexitol, atrix, Cold cream. Aún siguen resecos y partidos.


El cuello, él área donde me radiaron, lo tengo quemado como una quemadura de sol. Por  ambos lados. Por donde entró y por donde salió la radiación. Arde un poco.  Me recomendaron aquaphor para proteger la piel, es un poco grasoso pero se siente bien.
También me radiaron la parte posterior del cuello. Perdí todo el cabello donde recibí la radiación. Cuando terminé el tratamiento no podía tragar y tenía la boca seca. Sentía como un chícharo atorado en la garganta y me dolía. Ahora puedo tragar pero mi boca, por donde salió la radiación, sigue quemada, el gusto sigue siendo amargo y todo sabe a serrín. Mi saliva sabe ácida. De lo dulce apenas queda el gusto cuando tragas, lo picante arde. No estoy segura de que la mucositis tenga que ver con las glándulas salivales y por eso sea el sabor amargo y ácido de mi saliva. Me alivia un poco hacer enjuagues de agua con bicarbonato de sodio.

Tengo un ligero rash en casi todo el cuerpo, algunas veces me da comezón. También en la cara. Siento ese ligero rash como si fuera una costra delgada de una quemadura. Muy reseca. Al aplicar cremas faciales me arde. Para evitarlo uso unas gotas de aceite de argan ( Josie Maran) antes de la crema y así no me arde.
 Durante el día me aplico protector solar y si estoy expuesta al sol uso una crema  a base de óxido de zinc y cubro muy bien el cuello.



Finalmente, vacaciones! Me olvidaré por un par de meses de doctores, tratamientos. La fatiga y el cansancio son menos intensos a nivel del mar. El paisaje, el mar, el calor y la brisa, todo mejora.


viernes, 25 de diciembre de 2015

Home sweet home!

Después de 45 días lejos de mi casa, mi amada familia y en otro país,  regresé felizmente a mi casa. Muchas semanas lejos,  pero cerca de un gran equipo de médicos, técnicos, y expertos quienes me dieron mi tratamiento de radioterapia.
Fué un día muy emocionante. Por una parte completé otra etapa de mi tratamiento para vencer al linfoma de hodgkin. Recé con todas mis fuerzas para que esta haya sido la última etapa y no tenga nunca más que pasar por nada similar y haya vencido al linfoma.
Hice sonar la tradicional campana de bronce del MD Anderson 3 veces en señal de que había finalizado mi tratamiento de radioterapia. 19 sesiones, cuatro semanas.

La emoción me llevó a las lágrimas. Abrace a mi marido y a mi hija que estaban conmigo, bendije a los técnicos y a los médicos que hicieron posible ese momento especial.



Esa misma tarde volamos a México. Desde hace nueve meses no he tenido un respiro. Lo único que cruza por mi mente son las diez semanas que tengo que esperar para hacerme un nuevo PET CT y confirmar que el progreso de mis tratamientos ha sido exitoso.

Para mi sorpresa cuando llegue a casa y me encontré con incontables ramos de rosas y arreglos florales con las más hermosas dedicatorias y buenos deseos de la gente que más amo en la vida!
Vivi uno de los momentos más emotivos de mi vida. Por más de una hora y media no pude contener el llanto. Llanto de emoción, llanto de cariño, llanto de gratitud.
Una vez más reitero que el motor principal en esta lucha es mi familia.
Gracias a mi amado esposo, a mis adorados hijos, nueras y nietas, gracias a mi papá, a mis hermanos, cuñados, a mi suegra, primos, tíos. Gracias por estar junto a mi. Gracias por haber luchado conmigo esta batalla. Gracias D-s por darme una familia.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Mi última radioterapia!

Finalmente completé mis 19 sessions de radioterapia. Era de lunes a viernes, por veinte minutos cada día. 19 sesiones.
Mi tratamiento por radioterapia lo hice en el MD Anderson en Houston TX. Estuve 45 días fuera de mi hogar, México. Lejos de mi familia, mis seres queridos, mi rutina, mi casa.
Mi último día me preguntaban si estaba emocionada porque era mi última sesión. Claro que estaba feliz, emocionada porque ese mismo día volvería a casa!



En los 20 minutos que duraba la sesión,  me desvestí, me acomodé en el molde y me preguntaron si estaba lista para la máscara que me inmovilizaba por completo, nunca estaba lista. Sentía que me ahogaba. Música, silencio. Estaban poniendo mi información en la máquina versa1 en la cual recibí todo el tratamiento. Tres áreas. Los tres minutos que duraba la radiación, no se sentía nada. Dentro de mi, rezaba con todo mi ser pidiéndole al creador que este tratamiento fuera no terapéutico, sino de consolidación.  Cuando terminé volví a vestirme y me di cuenta de que estaba llorando con mil sentimientos encontrados. Mil dudas. Mi último cartucho.


Sin duda, los efectos secundarios han sido mucho más leves que los de la quimioterapia. Fatiga, la boca nuevamente quemada (por la zona donde me radiaron, cuello) dificultad para tragar, boca seca, tos por la noche, todo es amargo, comida, dulces, saliva, agua, todo amargo. Mi piel se quemará como si me hubiera bronceado y ya se empieza a pelar como una ámpula reventada, comezón en el cuello y cabeza, perdí totalmente el cabello de la parte posterior del cuello. Volverá a salir entre tres y seis meses. El gusto lo recuperaré en un mes. Nada del otro mundo comparado con el infierno de la quimio.

Me dijo el oncólogo que la Radioterapia romp eel colágeno de la piel del cuello y tiende a arrugarse más pronto que el resto de la cara. Me aconsejó que haga ejercicios de cuello porque los músculos tienden a atrofiarse. También me advirtió que puedo presentar neumonitis.
En fin.
Misión cumplida.